domingo, 8 de noviembre de 2009

Otros caminos
















Parece que alguien se acerca.

Será mejor que me vaya.

Pero antes, hay algo importante que debo  contaros sobre los refinamientos.

Estos son los caminos que muchos como vosotros han seguido, pero no son los únicos. Hay tantos como personas.Pero algunos de ellos sólo llevan hacia la oscuridad.

Cada paso que deis debería ser como un faro en medio del camino, que iluminara la senda hacia cosas mejores. Sin embargo en algunas ocasiones la luz sucumbe ante las tinieblas.

No olvidéis que todos tenemos terribles instintos que tratan de salir a flote.

Quien decide que estos instintos sean el verdadero objetivo de su viajes, lo convierten en un viaje a los infiernos, un descenso por el río del olvido. Remontar este río era como volver a los inicios de la creación cuando la vegetación estalló sobre la faz de la tierra. Una corriente vacía, un gran silencio, un vacío impenetrable. Aire frío, denso, embriagador. No hay ninguna alegría en este camino. Todos los que lo recorren llegan a tener la sensación de estar embrujado, lejos de todas las cosas una vez conocidas y no pueden dejar de penetrar más y más espesamente en el corazón de las tinieblas. Siempre acompañados de la sensación de haber puesto el pie en algún tenebroso círculo del infierno.

La fuente última de la oscuridad es el mal escondido en las profundas tinieblas del corazón humano. Algunos deciden mirar en las profundidades del abismo para descurbrir la verdadera naturaleza humana, y en su búsqueda de la luz llegan a un territorio en el que late sin cesar, como los tambores caníbales que baten en la selva, el verdadero corazón de las tinieblas, el oscuro corazón del hombre.

No sigáis ese latido, y por vuestro bien no os crucéis nunca con aquellos que siguen este sonido.

Brandon.

 

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