miércoles, 4 de noviembre de 2009

Ferrum_Refinamiento del hierro













Lo encontré en un viejo almacén.
Estaba contando las balas que se habían incrustado en su pecho, mientras ellos recargaban las armas. Pudo contar más de quince balas.
Escuchó el sonido metálico de los cargadores ocupando su lugar, señal de que habían terminado de recargar. Aunque estaban bastante suyo, sabía que estaban mortálmente asustados. Oyó a uno de ellos decir: ¿Cómo es posible que no esté muerto?
El silbido de las balas volvió a empezar de nuevo.
Las balas desgarraron el hueso, atravesaron los órganos vitales y destrozaron los músculos salpicando todo de sangre. Él, simplemente alzó su cabeza, y les miró con el único ojo que le quedaba,sonriendo con lo que le quedaba de boca, los labios destrozados y colgando, dejando ver la dentadura astillada.
Cada balaera un recuerdo de hasta dónde era capaz de llegar su cuerpo. Una instantanea de lo que era capaz de aguantar.
La próxima vez que recargaran cargaría hacia ellos.
Ya tenía lo que había venido a buscar. Y ahora podría descubrir que fuera les daba el miedo a sus perseguidores, cuando los matara a todos.

No pude ver el final, ya que prefería volar a otro lugar.

Sabía que solo le preocupaba sobrevivir y pelear día a día. Construir un cuerpo que fuese un mapa en el que alojar su alma cuando se hiciese humano, y para ello estaba dispuesto a llegar hasta el límite.

En eso consiste el refinamiento del hierro.

Yo prefiero dirigirme a ellos como titanes.

Brandon.

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