miércoles, 4 de noviembre de 2009

Aurum_Refinamiento del oro



















Una vez conocí a una mujer.
Siempre permanecía en silencio frente a su ventana. Miraba la calle con esperanza, observando a la multitud de gente que cruzaba la calle a todas horas. Empujándose los unos a los otros, con sus pensamientos ocupados, mientras sus cuerpos se movían de forma automática una y otra vez.
Miraba esta escena sin tristeza o sin miedo, simplemente analizaba la situación terriblemente concentrada. ¿Quienes son? ¿En que demonios están pensando? ¿Por qué nunca miran a la ventana? ¿Qué les hace estar tan alejados de lo que ocurre a su alrededor? ¿Para qué están en este mundo? ¿Tienen como ella dudas acerca de qué es lo que se supone que tienen que hacer? ¿Entienden, aunque sea instintivamente, lo que están haciendo, lo que están viviendo?
Para conocer la respuesta a estas preguntas decidió caminar entre ellos, estar a su lado, y compartir esa vida que no entendía. Pensaba que quiza, uniéndose a sus vidas, aprendiendo el lenguaje de la gran ciudad, compartiendo la misma cadencia de sus pasos, podría aprender algo de ella misma.

A la gente que como ella decide moverse entre los hombres como si fuera uno de ellos se dice que siguen el refinamiento del oro.

Yo simplemente los llamo Mimos.

Brandon.

2 comentarios:

Nebelang dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nebelang dijo...

Permaneci entre ellos, pero no de ellos.