
A continuación pongo una pequeña introducción editada para el inicio de la partida de Prometehan titulada Criaturas extrañas...
"Estaba oscuro, todo oscuro. Supe que el ataque había terminado.Supe que había recobrado el uso de mis facultades visuales, y, sin embargo, estaba oscuro, todo oscuro, con la intensa y total capacidad de la noche que dura para siempre.
Intenté gritar, y mis labios y mi lengua reseca se movieron convulsivos, pero ninguna voz brotó de los pulmones que, oprimidos como por el peso de una montaña, parecían no moverse, al igual que el corazón que parecía haber dejado de latir: Los nervios producían que cada inspiración fueses laboriosa y difícil.
Hasta ese momento no me había atrevido a mover ninguno de los miembros, pero entonces levanté violentamente los brazos que estaban estirados, con las muñecas cruzadas. Golpearon una sustancia sólida, duro metal, que se extendía sobre mi cuerpo a no más de seis pulgadas de mi cara. Un rectángulo de metal del tamaño de un hombre.
Me retorcí y ejecuté espasmódicos conatos para forzar una vía de salidad; no se movía. Una desesperación aún más vehemente reinó triunfal, y entonces llegó de improviso a mis oidos calladas voces casi como susurros al otro lado de la oscuridad. Palabras despreocupadas.
Al oir que aquellas voces, luché una vez más por gritar. Y este segundo intento tuvo éxito. Un largo, salvaje grito continuo, un alarido de agonía resonó en los ámbitos de la noche subterránea.
Las voces se callaron de inmediato..."
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